Estaba leyendo un material muy interesante que llego a mis manos
sobre ABP, (Aprendizaje Basado en Proyecto), de la profesora Lucia
Soriano, llamado: “Creando experiencias de aprendizaje a través
de proyectos”, que es una “guía para elaborar proyectos
realizables, significativos y con imparto a la realidad”.
Es un material muy
personal y didáctico, ameno de leer, con lo cual uno de los
objetivos que se plantea la autora se cumple, tiene un poco más de
25 paginas, pero se lee muy rápido. Lo dejo acá para que puedan
acceder al mismo, pues está con licencia Creative Commons,
por que se puede compartir.
El material tiene
algunos “tips”, ideas y sugerencias para la aplicación de
proyecto sobre todo desde el punto de vista práctica. No voy a hacer
“spoiler”, pero si quiero quiero rescatar algunas ideas
para ampliar el punto de vista aportando el mio.
Estos proyectos
son muy útiles para el trabajo en competencias.
Las competencias no
están “divorciadas” de los contenidos, al decir de Lucia
Soriano se hace difícil incorporaras si estas no se dan dentro del
marco de los saberes.
No podemos hacer,
sin saber hacer, pues ambas van de la mano.
Aunque parezca
paradójico, no es un cambio de paradigma, es más un cambio de
enfoque
de como se les presenta esos contenidos a los estudiantes.
La magia ocurre
cuando podemos detectar “eso” que nos permite que nuestros
estudiantes aprendan de manera autónoma tomando decisiones de como
abordar el problema, de que manera indagar, como resolver la
cuestión. Pero también en forma colectiva, porque “simplemente no
estamos solo en este mundo”, y que mejor que la escuela para
entrenar en este concepto.
“Eso”, será el
proyecto a trabajar.
Los proyecto
ABP, son más interesantes si se hacen en forma interdisciplinar, si
son compartidos por distintas asignaturas o unidades curriculares
enriquecen la experiencia para nuestros estudiantes: se les brinda
distintos puntos de vista, distintas habilidades, se construye el
conocimiento con mejor estructura. Pero esto no quiere decir que no se puede hacer un ABP solo, como un proyecto de asignatura.
En este punto la
iteración con los compañeros en un ámbito de pensar juntos, de
intercambiar opiniones se hace indispensable, por lo que las horas de
coordinación y el espacio físico se vuelve importante.
Los docentes no
tienen por que trabajar todo en tiempo en el mismo, se pueden
incorporar en algún punto en proyecto en particular, en alguna
actividad. Sería interesante que desde exista algún docente que pueda coordinar y motivar, una especie de "comandancia" del proyecto.
No es fundamental
que todo el equipo docente se involucre, si es recomendable, teniendo
en cuenta las características del tema será más sencillo el
involucramiento de varias o todas las unidades curriculares.
Estas actividades tienen a los docentes
diseñando, guiando, colaborando con los estudiantes y entre sí, refuerzan, estimulan el proceso de
participación activa de los estudiantes. El rol cambia de “dar
clase” a un acompañante y guía.
Hay quienes
denominan a esta actividad como “coaching”, que es cuando
una persona con experiencia
apoya a un estudiante a obtener objetivos personales, a
mi no me gusta la palabra, creo que el docente como guía es más que
un es simplemente entrenador.
El rol del
estudiante también cambia, ya no recibe, ya no es un ser al que
cargarle los saberes, ahora debe involucrarse en su proceso, debe
hacerse preguntas, buscar respuestas, crear conclusiones, compartir
con lo demás y crear el producto final del proyecto.
Esta metamorfosis
del estudiante también necesita entrenamiento, sacarlo del pasmo de
la clase y empoderarlo en su aprendizaje.
El material en
cuestión, plantea ideas, da sugerencias, ofrece plantillas de
planificación del proyecto, habla sobre las actividades, sobre como
empezar, plantea sobre las rubricas de evaluación, de los momentos
para evaluar, plantea idea sobre los "ticket" de salida.
Te
recomiendo la lectura, pero sobre todo te recomiendo que si nunca
usaste las ABP en tu clase lo hagas.